今日

on sábado, 14 de noviembre de 2009
Bien, un día de puente valiosísimo perdido... todo porque mi doctora se tarda una hora o más revisando a cada paciente. Para el noble y desesperado Diego es algo bastante frustrante, ya que hoy planeaba aprovechar todo el día con el proyecto, pero vaya que los cambios bruscos sí afectan. No es lo mismo empezar a las 9 a.m. estando fresco que a las 4 p.m. y con sueño. A eso, añadámosle que el día vino cargado de aburrimiento. Ya me lo imaginaba desde que en la sala de espera, la TV mostraba un programa de música grupera mostrando la inexistente habilidad de los Temerarios para decir trabalenguas, y de paso para leer de una hoja. Es por eso que me pasé el día escuchando música, intentando provocar un estado de inspiración, para así dedicarme a mis deberes.

Quiero salir, que el sol me decolore el cabello y que el viento lo revuelva, caminando a la orilla del mar. Quiero toparme con un vagabundo que me señale hacia el siguiente punto. Quiero que un profeta me hable en parábolas acerca de mi propia vida. Quiero que mi madre deje de pensar que estoy confundido y que comprenda por qué a veces le hablo fuerte. Quiero que, inesperadamente, alguien llegue y me diga lo que quiero escuchar. ¿Será que quiero más de lo común o simplemente deseo lo que cualquier otro? Si es así, entonces deseo no desear, para que el deseo de alguien más sea eso, que yo vuelva a desear.


It's getting better all the time ~

on martes, 10 de noviembre de 2009
¿Me extrañaron? Pues yo sí a ustedes. No había escrito porque tenía varias ocupaciones (de hecho, todavía las tengo), pero me doy la libertad de escribir unas cuantas líneas.

Los últimos días han estado de maravilla; ayer o antier tuve un pequeño resbalón, pero por fortuna no fue nada más que eso. Los días duran menos, el viento sopla cada vez más fuerte (lo que llena todo de arena y polvo)... pero a pesar de todo ello los arcoiris siguen saliendo de manera espléndida, recordándonos que no todo tiene por qué ser gris. Ahora más que nunca me falta la bicicleta, especialmente para aprovechar las olas del bulevar (no sé surfear, pero si supiera saldría a hacerlo).

Poco a poco voy recobrando las ideas para programar, pero como no he dormido bien en cuatro días el proceso se ha ralentizado. No he hablado con Fakun... tengo tantas cosas que contarle; la élite está más que distanciada. Hoy soporté 60 minutos de perorata de Tomatín, la cual dirigió sólo hacia mí... y sobreviví (¡¡GRACIAS DIOS!!).

En cuanto a los pequeños placeres de los que platicaba hace unas semanas con el buen Ethark, hoy le dirigí la palabra a una de las niñas más bonitas que he visto en mi vida después de 6 años, además de que me devolviera una sonrisa.

Anyway...



FUCK YEAH!!!! :D

L'arc en ciel

on martes, 3 de noviembre de 2009
Vuelven las clases después de un fin de semana largo lleno de emociones tanto de alegría, pasando por el enojo y la frustración, tanto de... longing; todo el fin de semana tuve ganas de tener alguien a mi lado, alguien a quien abrazar, con quien pudiera pasarme todo el día en cama viendo películas y bebiendo de la misma taza de champurrado. Las otras emociones fueron provocadas por el desempeño de los Yankees en la serie mundial, si es que ya se estaban preocupando por que hubiera caído de nuevo. Ahora que lo pienso, no he tocado el tema de mi reciente bienestar; sólo diré que todo es gracias a mi hermanita, la que está siempre a mi lado aún en mis momentos de mayor terquedad, la que en más de una ocasión me ha dado una razón para sonreír y dejar de lado todo lo que me aqueja, y que en esta ocasión se ocupó de levantarme y decir "anda, que todavía no llegamos ni a la mitad del camino".


Hoy fue un día tranquilo, con dos exámenes en los que espero obtener notas aprobatorias. Tal vez sean cosas mías, pero la escuela tiene un aire extraño en otoño. Quizá sea por los recuerdos, pero ya en ese entonces lo sentía así. Si me pongo a pensar, me doy cuenta de que en éste año viví tantas cosas y experimenté tantas sensaciones que haber sobrevivido es una hazaña notable, y el hecho de que todas se desarrollaran en 365 días es algo increíble. Ahora comprendo eso de no arrepentirse de lo ya hecho; cuando miro hacia atrás, todo, inclusive los recuerdos tristes, me parece bello, por el simple hecho de haber tenido la oportunidad de vivirlo. La parte de mí que tiene miedo a envejecer quisiera regresar y quedarse ahí por siempre, pero la que toma la iniciativa es la parte de mí que encuentra excitante el descubrir lo que traerá el futuro, y es la que me incita a seguir adelante sin voltear. Al ver el arcoiris ayer, pude pensar en ello, y lo tomé como una señal de que todo estará bien.

Mientras tanto, a terminar lo que está pendiente ~
on viernes, 23 de octubre de 2009
A cuatro minutos de que llegue un sábado más. Hace calor, y mañana temprano tengo que hacerme unos análisis de sangre. Espero a que llegue mi invitación para Google Wave, pero no creo que llegue hasta mañana. He estado pensando y lo del paseo suena cada vez mejor. Ya es hora de dedicarme unos cuantos momentos de calidad conmigo mismo. El cansancio empieza a manifestarse y me dice que pronto tendré que dormir, pero todavía no quiero. Tengo un poco de hambre de esa que conocen los que viven de noche, y espero que el refrigerador no me decepcione. Miles de imágenes y recuerdos pasan por mi mente, recientes y añejos, contándome una historia que ya conozco, y que no me canso de recordar. Y cuando todo ésto pasa y no queda más, sólo queda una idea de la que no me puedo deshacer, y es lo que me dice que tengo que apurarme a curar mis heridas.

I think I'm fucked up.

Going to the moon, BRB

on jueves, 22 de octubre de 2009



Ok... Fakun me odia, yo me odio por ello, mi entorno parece detenido, ¿qué me queda por hacer? Pues moverme, no me puedo quedar estático yo también, no puedo permitirme destruir la realidad que es sólo mía. Obviamente, no me alejaré tanto como para perder de vista todo lo demás, sólo necesito cierta distancia para poder llevar a cabo un poco de introspección, visitar el fondo de mis ideas, revisar las más recientes y dar una ojeada a las más antiguas, con el afán de descubrir qué es lo que está fallando. Tal vez por ahí encuentre la felicidad perdida lo que parecieran ser siglos atrás.

Y cuando acabe, regresaré. Lo prometo.